¿Me prestas tus zapatos?

Quisiera poder describirles la sensación tan maravillosa que me produce sentarme frente a mi ordenador y dejar que mi musa se apodere de mi ser y darle rienda suelta para que pueda pintar este lienzo con palabras de motivación. Gracias mis queridos lectores por acompañarme nuevamente en este nuevo viaje que tendrá como destino un mayor desarrollo personal y profesional para todos.

Para aquellos que me siguen en mis redes sociales sabrán que esta semana los protagonistas de mis post fueron la diversidad y la inclusión. Así que siguiendo esta misma línea y para cerrar el círculo, quisiera hablarles acerca de un elemento indispensable para lograr que la implementación de los conceptos de inclusión y diversidad sea exitosa, me refiero al concepto de la EMPATIA.

En ocasiones escuchamos personas hablando de lo empático que es esta o aquélla otra persona. En términos generales podemos definir empatía como; “la intención de comprender los sentimientos y emociones, intentando experimentar de forma objetiva y racional lo que siente otro individuo.” Etimológicamente hablando la palabra empatía proviene del griego “empatheia”, cuyo significado es emocionado.

“Para manejarte a ti mismo, usa tu cabeza, para manejar a otros, usa tu corazón” – Eleanor Roosevelt. (Tomado de Aprendiendo de los mejores 2)

Como hemos compartido en ocasiones anteriores, cuando hablamos de los 5 pilares sobre los que descansa la inteligencia emocional, la empatía es uno de ellos. Me parece sumamente interesante que el origen etimológico de la empatía le vincule con estar emocionado.  Desde mi punto de vista es imposible desarrollar empatía por alguien sin emocionarnos. Para ponernos los zapatos de otro no basta con simplemente colocarlos en nuestros pies, la empatía va mucho más allá,  es ponernos los zapatos y sentir lo que su dueño está sintiendo.

La empatía es el elemento que desarrolla un vínculo solido entre dos o más personas.  Por medio de la empatía desarrollamos relaciones, y la vida se trata de eso, del desarrollo de  relaciones en todos los sentidos. Toda relación ya sea personal o profesional tiene que estar cimentada sobre la confianza, y la empatía nos permite confiar en el otro, porque nos lleva a conocernos profundamente.

“Llamo religioso al que entiende el sufrimiento de otros.” Mahatma Gandhi.

Desde una perspectiva personal, cuando somos empáticos no solo nos permitimos acercarnos a nuestro prójimo, también les permitimos a este acercarse a nosotros y conocer quiénes somos en realidad. Confiar es poder cerrar nuestros ojos ante otros con la total y absoluta certeza de que pase lo que pase estaremos bien, porque esa otra parte no nos dejara caer.

Profesionalmente hablando confiar es descansar en las acciones de mis compañeros porque conocemos sus valores y sentimientos y sabemos que sabemos, que su compromiso con ellos y con la organización no permitirá que puedan claudicar ante sus principios.

Para lograr que la inclusión y la diversidad formen para de nuestra cultura organizacional necesitamos ser empáticos. No podremos abrazar la inclusión si no logramos comprender y reconocer que todos somos merecedores de obtener los mismos derechos y beneficios. No podemos ser inclusivos sin antes, y por medio de la empatía haber reconocido que las preferencias de los demás nada tienen que ver con el compromiso que puedan tener con sus valores y principios.

“Aprender a estar en la piel de otro, a ver a través de sus ojos, así es como comienza la paz. Y depende de ti hacer que ocurra.” Barack Obama

Para alcanzar un mayor nivel de inclusión tengo que lograr sentir las necesidades de mi prójimo, tengo que sentir el dolor del discrimen y tengo que lograr sentir su impotencia ante esos hechos discriminatorios. Para ser inclusivo tengo que desarrollar amor por las diferencias, tengo lograr identificar y reconocer la belleza en lo que no es igual, y al final  simplemente tengo que ser empático.

Cuando como organización abrazamos el concepto de la diversidad, obtenemos como resultado una excelente ventaja competitiva. Si la diversidad implica la cualidad de la abundancia. A mayor diversidad mayor abundancia de ideas, conceptos, puntos de vista y opciones.

“Aprender a ver la hermosura de la diversidad en nuestras organizaciones será clave para permitirles y permitirnos un mayor nivel de desarrollo personal y profesional.”

Pero para abrazar la diversidad también necesitamos ser empáticos, no podemos reconocer el poder de la diversidad si antes no damos paso a la compresión del porqué de las diferencias entre los seremos humanos. No todos tenemos que ser altos, no todos necesitamos ser esbeltos, no todos tienen que ser de tés clara, pero todos si debemos ser más abiertos a las diferencias y su importante beneficio.

Albert Einstein dijo y cito; “La mente es como un paracaídas… Sólo funciona si la tenemos abierta”.

No podemos ser empáticos si no abrimos nuestra mente y nuestro corazón a dar paso a todo aquello que aunque no se parezca a mí, también puede formar de nuestros valores, principios, equipos y organizaciones.

Solo quisiera dejarte con esta profunda frase de Alfred Adler que dice; “Mira con los ojos de otro, escucha con los ojos de otro y siente con el corazón de otro.”

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Recuerda que la vida se trata de; “Hasta donde quieras llegar”.

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